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"... Antes de comprometerte a una relación, no te preguntes por lo que la otra persona te puede dar, sino por lo que tu puedes aportarle a ella ..."

miércoles, febrero 22, 2006

Testimonio de Mujeres Maltratadas


Hola queridos amigos blogueros, anexo estoy copiando de una pagina en Internet este testimonio de una mujer maltratada. Observen como la negacion de su condicion ha hecho que sus hijos sean objeto de maltratos igual que ella (en el caso de la hembra). Creo que uno de los problemas mas grandes es la baja Autoestima de todo el que se deja maltratar.
Hay que hacer conciencia entre nuestros hijos !!

Testimonio desde lo más recóndido de mi conciencia

Al examinar mi vida y mi matrimonio después de tantos años de infelicidad, he llegado a unas conclusiones que quiero compartir, con la esperanza de que mis experiencias ayuden a otras personas que estén o hayan estado en una situación similar.
Durante la batalla campal que fue mi matrimonio estaba tan enfrascada en defenderme de las agresiones y en exigir mis auténticos derechos, que :
Me refugié en mi trabajo para poder olvidarme de mi dolor, de mi soledad, y del infierno en que estaba viviendo. Construí de ese modo un mundo aparte donde no admití ni siquiera a mis hijos. Me sentía abochornada de toda nuestra familia. Sentía que era cómplice de un secreto sucio y terrible y que tenía dos vidas : la que el mundo veía y la que yo en realidad vivía en nuestro hogar.
No les dí a mis hijos todo el amor y la atención que hubiera querido darles, todo lo que yo no recibí tampoco cuando era una niña y tanto necesitaba también.
No cuidé de mí misma. Sin siquiera darme cuenta, pasé por alto no solo mis necesidades de comunicación, amor, ternura y compañía, sino lo que es aún peor, las de nuestros hijos.
No tuve la paciencia necesaria para enseñar amorosamente a nuestros hijos porque estaba continuamente llena de ira reprimida y de resentimientos contra mi abusivo esposo.
A veces - sólo Dios sabe cuántas - le dí quejas a mi esposo de nuestros hijos porque no me sentía capaz de administrar la disciplina. Entonces él los golpeaba o les gritaba y yo tenía que intervenir para defenderlos.
No tuve la valentía de admitir ni siquiera a mí misma, que lo nuestro no era un verdadero matrimonio, que no había verdadero amor, respeto o ni tan siquiera amistad entre mi esposo y yo; sino que se trataba de una relación muy enferma, dañina para nosotros y para nuestros hijos. Me decía a mí misma que no me separaba de mi esposo para que mis hijos tuvieran un padre aunque este no fuera bueno. Pero en realidad era porque no me sentía segura de mí misma y por no tener quien me apoyara.
Viví demasiado tiempo con un hombre con quien nunca fui feliz, renunciando a la felicidad y al amor porque creía que no los merecía. Pensaba, engañándome a mí misma, que valía más como persona que mi abusivo esposo por soportarlo.
Mi ceguera espiritual y mis heridas no me permitían ver el daño tan grande que estaban sufriendo nuestros hijos, hasta que ya fue demasiado tarde para evitarlo.
Del mismo modo que mi esposo fue un mal ejemplo para nuestros hijos varones de lo que es ser un hombre, yo fui para nuestra hija el mal ejemplo de lo que es ser una mujer. Debido a esto, ella se casó con un hombre que también la abusó emocionalmente como lo había hecho su padre con ella y conmigo. De mí aprendió a negarse a sí misma sus propias necesidades, a renunciar a su dignidad de mujer, a su derecho al respeto y a la felicidad.
Permití que la familia de mi esposo también me humillara y en una ocasión hasta me maltratara de palabra y hecho. Permití que mi esposo pusiera primero a sus padres, por encima de mí y de nuestros hijos. Permití que me anulara casi por completo como mujer, no me permitiera salir a ningún lugar sola, tener amistades, hablar por teléfono, cortarme el pelo o muchas otras cosas más.
Todo esto lo permití yo, nadie me obligó a hacerlo. Simplemente no sabía cómo darme valor a mí misma o establecer límites con respecto a mi persona. Jamás me había sentido verdaderamente aceptada, amada o valorada por alguien, hasta que conocí a Jesús y pude poco a poco comenzar a valorarme, a darme cuenta de mi dignidad de hija de Dios, y a cambiar mi vida.
Hoy le doy gracias a Dios por haberme sanado y confío en su misericordia divina, para la sanación de mis hijos.

17 comentarios:

Nelson dijo...

Es muy triste y deplorable esta situación donde las mujeres son maltratadas y tratadas salvajemente.

Así como también a veces ocurre con los hombres, donde ha habido casos de casos.

Donde llega la confianza, empieza el abuso.

El maltrato y la violencia domestica es un mal que hay que buscar erradicarlo, tu y yo ya hemos hablado de ello y las consecuencias que esto conlleva.

Muy bueno tu post

Un abrazo cordial

Nelson

Yanett dijo...

Ojalá esto termine pronto para todas aquellas personas que como la del post, se sienten poca cosa, ojalá aprendan a valorarse y a quererse y a no permitir que nada ni nadie pase por encima de ellas.
Buen día.

Pacachita 04 dijo...

No entiendo pq tanta tristeza junta en tu blog, que quieres denunciar??? cual eso que te desgrada??? No sé si esta es otra etapa de pansy, no es que esté mal, sino que simplemente no me gusta, pienso que hay otras formas de enfocar los grises tristes de la vida
TQM
Besos

nairo dijo...

Sin comentario alguno... de verdad no se aqui quien es mas culpable...

interesante post

Mente,Cuerpo y Emociones dijo...

Excelente post, es bueno que allas traido esto a la palestra, El maltrato, abuso, Violencia domestica, son una de las situaciones mas denigrante que cualquier ser humano puede experimentar, Esto debe de ser castigado severamente. Buen Post

Amor dijo...

Las palabras del Evangelio, y para mí especialmente las del de Juan, son una fuente poderosísima de esperanza y de vida, más allá y muy por encima de lo religioso o de la religión. Un beso, Pansycielo. Por fin consigo venir a comentarte. me lo has puesto muy fácil. Guapa. Ñam cariñoso para ti...

susana dijo...

Es mejor estar sola que mal acompañada y ante todo se debe quererse una misma ante todo

Griselle dijo...

Pansy, tengo que felicitarte por haber traido esta experiencia de alguna mujer que vivió en carne propia lo que es el maltrato. En mi país, Puerto rico , casi a diario muere una mujer a manos de su espsoso y el gobierno tiene una campaña publicitaria bastante fuerte para poder combatir éste problema. Yo lo vivi a la edad de 16 años y sé lo que se siente, es por eso que un día escribi lo siguiente:

Amor que me castigas inclemente,
por darte tanto amor, a manos llenas,
te quiero preguntar con gran quebranto,
¿Por qué me pegas?

¿Por qué hieres el amor que te profeso,
rasgando ésta piel donde te anido?
¿Por qué hieres mi mirada con tus ojos,
matando la ilusión con que te miro?

Ya mis ojos se marchitan a tu paso,
mi orgullo se marcho, no aguantó tanto.
Mis manos no soportan el espanto
de frenar con prontitud el golpe exacto.

Mi mente... mi mente envenenada con tu ego,
me castiga, me reclama, tanto absurdo;
me pide, por piedad, "no aguantes tanto",
ella gime noche y día, esta de duelo.

Ya no más, lo siento mucho,
me rebelo ante el castigo que me infliges,
me reclama la razón tanta ironía,
porque dices que me amas como un loco,
para luego azotarme con tu rabia y apatía.

Hoy me salgo, te abandono, me libero,
me desprendo de tus manos, de tu mente posesiva.
Ahí me esperan, en la puerta
mi razón, mi dignidad y valentía.

Autora: Arlene Griselle Acevedo

de viaje te dejo mi blog para que cuando gustes lo visites

http://arlenedosyalguncamino.blogspot.com/

Pansy dijo...

nelson:
cualquier maltrato es extremadamente dañino a quien sea...
Un abrazo!!

yanett:
hay que concientizar para poder terminar con esto...
Una abrazo!

pacachita04:
No estoy triste, entiendo que no te gusta, pero no te preocupes, todo esta muy bien!
Dios te bendiga

nairo:
viendolo asi ambas partes son culpables!. Gracias por venir a visitarme.

mente, cuerpo y emociones:
ninguna mujer deberia dejarse maltratar, de afuera se ve simple, desde adentro es otra cosa. Y si, deben ser castigados los maltratadores. Un gran abrazo Manuel!

santiago tena:
Que bueno verte por aqui de nuevo!!, las palabras del evangelio son fuente de energia ...
Un abrazo fuerte!!!!

susana:
Tienes mucha razon, por eso digo que hay que trabajar en la autoestima de la persona ...
Saludos!

Bohemia dijo...

Me alegro que te hayas decidido a hacer un post sobre este mal que azota la sociedad. Gracias por remover las conciencias...El texto que has colgado en tu blog refleja muy bien la situación. Te felicito, cielo!

Luunna dijo...

La verdad que es todo un tema esto de la violencia intrafamiliar, ayer contaban un caso de una mujer golpeada y violada por su propio esposo.
En la medida que esto se sepa,y hayan casas que las acojan el problema sera menor
Un abrazo de osa para vos
Luunna

Roberto dijo...

Es un tema muy triste, solo desear que se acabe para siempre.
saludos
robert

Pansy dijo...

griselle:
Gracias por compartir con todos nosotros tu escrito. Mis respetos.
Un abrazo

bohemia:
Gracias a ti, pienso que podemos aportar cosas buenas en pro de la humanidad. Tenemos esta herramienta hay que aprovecharla.
Un gran abrazo.

luunna:
Hay que denunciar, Gracias por venir aqui y dejar tu granito de arena.
Un saludo y un gran abrazo

roberto:
sin duda es un tema triste...
Un gran abrazo!

protheus dijo...

Desgarrador post.
No me parece increíble que esas cosas ocurran. Lo que me parece increíble es que no se detenga y se le dé un ejemplar castigo, público y notorio, al perpetrador.

Fuera de tópico: Encantado de haberte conocido. Eres muy dulce, irradias ternura, y sobre todo, ¡eres real! Creíamos que no existías.
Un beso.

Pansy dijo...

protheus:
estamos en el mundo de lo posible, como ves, ella le permitio a el maltratarla incesantemente hasta que le puso fin marchandose, pero no lo denuncio, de esa manera ningun castigo es posibel.
Fuera de topico: Muchas gracias por ese concepto que tienes de mi ;)

Alberto dijo...

Muy buen Post,creo ante todo que cualquier acto de violencia contra la mujer debe ser condenado, pero ojo, también es conveniente decir que una cosa es que te humillen y otra es que te dejes humillar...

Saludos.

Anónimo dijo...

entre en internet buscando testimonios de violencia, pues aun mis heridas no cierran y no se si es tristeza,rabia o no se que y lei este relato, me identifique mucho, no se como este post es del 2006.. en ese año conoci a ÉL pense que era diferente, divertido, atento, se gano a mis padres,hermanas y amigos, quien iba a pensar que terminaria arruinando mi vida de esta forma.. soy de maracay tambien, me gusta tu blog.. este post me llego al alma..