viernes, junio 30, 2017

Esta es la historia de amor de Dulce y Mario… Sin final Feliz

Dulce entró a la oficina en compañía de sus otras amigas, cuando los presentaron, ella sintió un corrientazo en el estómago y nunca más dejó de sentirlo. Mario es lo que lo llamamos las mujeres un “mangazo” y para Dulce era, además de eso,  un papacito bello, dulce, amable, caballeroso tiene todo lo que una mujer ama en un hombre.

Se enamoró locamente de él, a pesar de que ella tenía su compromiso, fue algo que ella no pudo y no quiso evitar, y sabía que el sentimiento era mutuo pero, muy dentro ella había una pelea entre el sentimiento y el raciocinio, pensaba: él se merece una vida tranquila, un amor que le dé hijos, un amor sin sobresaltos, sin discusiones, todo eso Dulce no podía proporcionárselo (al menos eso pensaba),  y por el otro lado la piel le reclamaba su pasividad. Pasaron muchos meses de lucha continua entre la piel y la razón, pero Dulce no podía perderse el placer de llenar sus ojos de la pureza del amor. Hacía las cosas más locas que nunca imaginó y él sin saberlo, acompasaba sus locuras; ella tenía sus momentos de libertad y los aprovechaba para dar rienda suelta a sus emociones, donde quiera que iba él siempre estaba en sus pensamientos, en sus proyecciones del que pasaría si? Cómo sería si?... Locuras. Muchas de sus acciones obedecían a su amor por él, calladamente, se vestía para él, se arreglaba para él.

Pasó el tiempo y la piel perdió la batalla, él consiguió lo que ella llamaba, su destino: su mujer, sus hijos y ella se apartó, pero nunca lo olvidó, siempre presente en sus fechas importantes, siempre presente en sus pensamientos, Mario es el amor que no pudo ser (porque ella lo decidió así unilateralmente), pero, que de alguna manera sigue llenando su corazón de esperanza, su mente no olvida aquellos pocos momentos de tanta intensidad que vivieron. Esto es lo que Dulce llama: Amor verdadero, ese que te llega una sola vez en la Vida y tú, lo tomas o lo dejas, por propia decisión.

Dulce siempre recuerda con un dejo de tristeza, la música que le sonaba en la mente, en aquel tiempo, romántica como fue, esta era una de esas…


Si tu me dices ven, lo dejo todo 
si tu me dices ven, será todo para ti 
mis momentos más ocultos, 
también te los daré, 
mis secretos que son pocos, 
serán tuyos también. 


jueves, mayo 11, 2017

Sobreviviendo en Venezuela: una locura


Anoche me acosté muy triste, estamos en Dictadura, desprotegidos, condenados, mendigando medicinas, sin agua corriente a todas horas del día, comprar comida es una lucha constante, un ir de allá para acá buscando precios, o simplemente: buscando. Están matando a los chicos, a los jóvenes con la mayor impunidad, ya no es la delincuencia común (que lo de común es un simple nombre), son, los delincuentes vestidos de verde, o de negro?, el resultado es el mismo: están matando el porvenir, el futuro de éste tan maltratado país.
Los chicos se van, familias enteras se van.La vida se nos ha complicado de tal manera, que es duro, sobrellevar con optimismo, con fe y esperanza ésta situación, ni en mi peor pesadilla imaginé que viviríamos esto que estamos viviendo. Estamos todos acorralados, perdiendo la vida a cuenta gotas, algunos se hacen de la vista gorda, intentado tapar el sol con un dedo (no se puede), yo, pienso en la niñez que vivieron mis hijos grandes, nada que ver con la que vive mi pequeño niño. 
Muy dentro de mi, guardo algunas cosas: recuerdos de vivencias que me ayudan a sobreponerme y pensar que por mas que el viento sople duro siempre hay una fuerza dentro de mi que me alienta a mantenerme en pie, la satisfacción de que de mis tres hijos, dos, ya tienen herramientas para enfrentar la vida, la educación que me dieron mis padres, la hermandad que mantenemos los hermanos Martínez Lugo, la amistad de seres incondicionales... Los hijos tan grandes que arropan a su mamá.
Sobreviviendo estoy en este país de locura.
Mientras tanto, trabajo como puedo, ayudo en lo que puedo, pinto con creyón y marcador, trato de no perder mi esencia, y, también lloro.

Tristeza

Lo que vivimos actualmente los venezolanos, va más allá de lo que alguna vez nos imaginamos, con poca comida, sin medicinas, sin tran...